Mareas

Este cuento termina aquí, en el fondo del océano. Con zapatos de cemento sellando mi pacto. Mi entrega al reino de lo que no está vivo ni muerto, mis infiernos, mis dudas, mis flaquezas, mis fallas y heridas, todo un acontecer de promesas rotas palpitantes; un corazón gastado, nada más. Un rostro calcinante, perdido en juegos de espanto y tradiciones de camino. Con una espina enterrada en la garganta, voy tomando apuntes en la burbuja de soledad a medianoche, invocando a los súcubos y al molesto insomnio, que ataca y destruye cada rincón de mínima calma. Con la mano negra de la amargura marcando mi hombro, me doy por vencido, y me sumerjo a este vacío de agua salada. De incertidumbre suspendida, en lo más profundo de mis miedos. De un talón de Aquiles expandiéndose por todo el cuerpo. De cobardía pura. De resignación a la vida misma. Terror que me define mejor, a mí, el gran engañado, el loco ignoto. Entusiasta atorrante, melancólico bajo condición. Adicto a la fuga, con pocos planes a futuro; con un complejo de Ícaro, que olvida sus planes al tocar la dicha de los cielos. Que poco sabe ganar porque olvida perder. A mí, que a tanta altura, soy el primero en anticipar la lluvia caer. Y en un estallido de todo, me desmorono en mi débil fortaleza de naipes, bajo las armas, se me quiebra la voz, rompo el cántaro del pecho, y me pongo a llorar.

Alexander Urrieta

IMG-20140801-WA0004

Anuncios

Publicado por

@ElPerezosito

Otro inconforme caraqueño que se rebusca en las redes sociales para destacarse sobre el resto de los animales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s