Entremés caraqueño

Porque llega un punto donde las palabras empiezan a gobernarlo a uno. Incluso cuando no tienes nada que decir, ellas hablan por ti. Se tornan tiranas. Dan su punto de vista sin siquiera consultarlo contigo. Para ellas sólo somos un medio, un canal, un instrumento de difusión, que en solos de boca, generan ideas tanto originales y productivas como abominables y corrosivas. Por eso tengo que jugar con arma de doble filo. Qué más da. Igual, al final de este viaje todos nos habremos ido. No nos queda más que perpetuarnos en el recuerdo de las cosas. Dejar un rastro, para comprobar que estuvimos allí. Con esa inocente ilusión jocosa de que algún día se acuerden de nosotros. Con esa duda encaramada en la conciencia preguntando si tenemos algún propósito en la vida. Yo a veces me pregunto si en algún momento las casualidades marcaron las pautas de mi destino. Si mis actos y convicciones están atados a las simples coincidencias que hacen girar al mundo. Es una cuestión que, sin duda, no puede soslayarse. Es una incógnita presuntuosa. Es una incertidumbre maravillosa, que se disfruta y al mismo tiempo se desprecia. Todo se vuelve una búsqueda incesante de respuestas. Supongo que por eso me encuentro aquí, para deleitarme de mi suerte, nada más que eso. De pasarme la vida entera jugando al detective, buscando pistas, dándole forma a este rompecabezas que por siempre estará incompleto. Armando con cada pieza descubierta la armazón incognoscible de mi vida. Razones válidas para tomar cartas en el asunto. Debo ser un espíritu inquieto. Cuestionar todo lo que me rodea, incluyendo mi propia existencia. Mantener ardiendo esa llama de curiosidad para corroborar que sigo vivo, que mientras quiera saber, me conservaré fecundo, astuto y joven,  y con un apetito voraz de conocer la esencia mágica de las cosas. De no poseer talento ni vida en este cuerpo, me quedarán las palabras nada más. Serán mi escudo y mi espada, para enfrentarme a este mundo salvaje que no hace concesiones con nadie. Que no perdona. Que mutila y mata a todo aquel que cuestione su estilo. Este mundo. Es este mundo descomunal el que nos ha tocado recorrer. Oscuro y tenebroso. Con más razón debemos ser precavidos. Porque, admitámoslo, somos susceptibles y volátiles ante todo. Nos alteramos por cualquier cosa. Somos dementes incomprendidos. Marginados del mundo, provenientes del olvido mismo. Somos caos hermoso, conflicto adictivo. Estamos enfermos de promesas. Donantes de melancolía y esperanza positiva. Libres para ser sumisos y ricos para ser pobres. Tan solitarios, siempre con ganas de reír y soñar. Eso es lo que somos, raras criaturas, piedras oscuras errantes sumergidas en el mar, siendo movidas al antojo del vaivén de las aguas turbias del cambio. Somos suicidas por naturaleza. Nos matamos con dosis de resignación. Comemos polvo de estrella, mientras jugamos a las escondidas en el Lagunazo; tomamos la siesta en Tierra de nadie, en un miércoles atravesado. Arrebatados, caminamos por el casco histórico, caminamos por los cielos, como los propios diablos desubicados en el espacio y tiempo. Nos gusta lo sencillo de la vida. Nos gusta el olor a grama recién cortada, pero nos extasiamos más con la grama mojada. Somos orates por excelencia, declamamos poesía en la camioneta, en el vagón, en la plaza, en la glorieta, en la misma miseria, donde desembocan las decepciones y sin razón alguna surgen las grandes esperanzas, de un mundo (ilusorio) mejor. Recuerda. Debo ser precavido, aunque todo esté perdido. Porque ya nada importa. Para qué. De nada sirve quedarme callado. Debo ser agente de caos. Un detonante de emociones y sentidos, ahora, en esta hora tenebrosa, donde me enfrento a este demonio escamoso de aspecto enteco y feo. A este bicho hombre que se esconde entre ropajes y sombra. A este desertor del mundo. A esta criatura del olvido.  A este semblante insólito, sumergido en el espejo.

Alexander Urrieta

Anuncios

Publicado por

@ElPerezosito

Otro inconforme caraqueño que se rebusca en las redes sociales para destacarse sobre el resto de los animales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s